martes, 10 de noviembre de 2009

¿Donde va el amor cuando se termina?

Hay interrogantes eternos que no tienen fecha de caducidad, y que permanecen por siempre vigentes, porque al igual que la fe, no tienen respuesta. No hay un país aún no nombrado, un cementerio de amores fallidos, un asilo donde ir a visitarlos cuando están seniles, o una terapia para estados terminales. Simplemente se esfuman. Se desvanecen. Dejan recuerdos. Cicatrices, como prueba de su existencia. Sólo podemos encontrarlos recurriendo a algunos objetos, a algunos regalos, a ciertas cosas que nos permiten que por un fugaz momento cobren vida, vuelvan, nos hagan sonreír o llorar, estremezca las fibras, y mágicamente, otra vez, desaparezcan. Alguien tratando de que no se escape, de hacerlo de alguna manera perdurable, decidió fundar el “Museo de las relaciones rotas”, donde se expone la evidencia física del amor. Aquellos deslucidos tesoros, trofeos de pequeñas victorias, ruinas de tristes derrotas. Vestigios de un amor que fue, que ya no es, que no será. Un celular que ya no suena, un oso de peluche de un aniversario, ropa, llaves, tarjetas, cds, una gomita de pelo.Un lugar donde encontrar lo que todos alguna vez hemos perdido.Así que tal vez nunca sepamos donde va el amor. Si se transforma, si se evapora, si simplemente cambia de dirección, o se adormece, o sólo muere y ya no está. Pero sí sabemos que podemos encontrar sus restos, propios y ajenos, para atestiguar que siempre andará por aquí o allá, que nace en unos y muere en otros, que se rompe y se diluye, y resurge, renace, se disuelve, se reencarna, se destruye, se engendra, y que se va, pero vuelve.

6 comentarios:

Marga dijo...

Deber se muy difícil ver el amor morir. Por suerte nunca lo vi morir, ya que a otros jamás lo vi nacer, y a este lo veo bien vivito.

Besos.

La solitaria dijo...

a la mierda se va!!!!!

Madie dijo...

Se transforma. Para mí se transforma.

Anónimo dijo...

}

Verónica Molina dijo...

Para mí el amor que se termina no se termina nunca: cambia de nombre, anda travestido con otro andar, otra cara y otro gesto. Pero es el mismo amor, porque proviene de la misma capacidad -o incapacidad- de amar, ahora puesta en otra persona. Con un poco de suerte y buena voluntad, mejora y evoluciona por el aprendizaje que da la vida... pero no siempre sucede tal cosa.

Lolita y El Profesor dijo...

El amor no se termina.
Vuelve a empezar.

El Profesor