domingo, 7 de diciembre de 2008

Uno no elige de quién se enamora


Es una frase hecha absolutamente cierta que intentamos refutar a diario. ¿Por qué no podemos permitir que una fuerza desconocida tenga el control de nuestro destino? Persiguiendo una certeza incierta, pretendiendo ser únicos dueños y responsables de nuestros actos, buscamos racionalmente a aquella persona que creemos que por compatibilidad de caracteres, o porque suma puntos en nuestro multiple choice, nos hará felices. Por que seamos sinceras, ¿quién no tiene su planilla excel con un listado interminable de cualidades que los hombres deben cumplir? Esa que revisamos mentalmente tildando casilleros cada vez que conocemos a alguien con alguna posibilidad de convertirse en candidato. Quién se atreva a decir que no, que escriba el primer comentario. Entonces ahí esta él, desbordando aquello que ni siquiera imaginamos: poca estatura, risa de nene, timido, tragos de más, ropa formal, quizás hasta un cigarrillo. Y te mira con ojos brillosos. Te dice tres boludeces, te roza. E inesperadamente te tiene. El tiempo pasa, se conocen. No es quien esperabas. Piensan distinto, les gusta otra música, otra comida, otras películas, otros deportes, no tiene el título que esperabas, ni la misma mirada sobre el futuro. Es un inmaduro, fóbico, terco, caprichoso. Y aún así disfrutaron cada segundo en los que compartieron tantas cosas, gestos, risas, besos, caricias, secretos... Esos detalles que de tan pequeños entran por los poros de manera imperceptible, para aferrarse, para adueñarse, para quedarse. ¿Qué hacemos entonces? Renegamos. Intentamos convertirlo en el modelo que creamos. Consideramos nuevas cualidades que no habíamos contemplado para poder aceptarlo. Le ponemos lo que falta, le sacamos lo que sobra. Tratamos de convencernos, o justificarnos. Porque a pesar de todo él ya nos ganó. Por que aprendimos a quererlo como realmente es. Y en la incansable búsqueda por encontrar en él a otro, este que estaba, se marchó. Entonces para consolarnos, tomamos nuevamente nuestro excel y pensamos: es mejor así, si al final no era nada de esto. Tenía una dos tres… quizás cinco cosas que me importan… seis….Pero la realidad es que como todos saben, el corazón tiene razones, que la razón no entiende.
Así que, por más que nuestras amigas en un esfuerzo por sacarnos de nuestra prolongada letanía se empeñen en decirnos que es poca cosa para nosotras, que no vale la pena, que hay alguien mejor, que no está a nuestra altura, nuestro pobre corazón, ya casi agotado de manifestarse sin ser escuchado, reclama con un último grito ahogado y desesperado por aquel hombre que supo saltear nuestra razón y nos llegó directamente a nuestro corazón.

10 comentarios:

Blonda dijo...

Yo creo que es cieerto que no elegimos de quien enamorarnos, pero también es cierto que muchas veces vemos señales de que no es el tipo indicado y las pasamos por alto porque nos da placer sentirnos llenas de mariposas, y usar el cerebro y decir NO nos vuelve a dejar con las manos vacias...
Asi que no elegimos al principio, pero despues somos plenamente conscientes ( en esa inconsciencia que caracteriza al amor).

besos

Andrea dijo...

uff si no lo sabré yo! soy la reina de las malas deciciones jajja...pero mientras dura... jaja

Lunatica dijo...

Hola Blonda, ses totalmente cierto lo que decís pero ya en ese punto estamos enamoradas y todo lo vemos diferente. Aunque los demas te lo adviertan una nunca quiere ver la realidad. No sé porqué somos tan duras. Besos!

Hola Andrea, y bueno habrá que tomar alguna buena decisión, jajaja. Besos!

Fer V dijo...

Supongo que esos son los riesgos de hacer largas listas, de volvernos tan idealistas.

A mi parecer esta listas no deberían tener más entradas que dedos tenemos en una mano y cada punto ha de ser algo básico, elemental, aquello en lo que, por integridad ¡no estamos dispuestos a ceder!

Y lo demás ¡qué venga como es! Negociaremos y discutiremos, algunas manías querremos cambiar, otras toleraremos. A veces exigiremos, a veces cederemos.

Y al final haremos el balance y decidiremos si hemos encontrado, no lo que buscamos, porque ya no tenemos una larga lista ¡no es supermercado! Decidiremos si hemos encontrado alguien quien nos llene, alguien con quien queramos compartir nuestra vida.



¡Sonríe!

Tinker Bell * dijo...

seria todo demasiado facil si pudieramos elegir de quien enamorarnos.. lo q si creo es q el amar es una desicion q se toma dia a dia y esa si depende de nodotros..
Besos=)

Guada dijo...

ay que lindo!! me encantó! y que cierto che!

PiNk dijo...

siiiii por que sera que en el corazon no podemos mandar? ...osea como tu dices cosas que pensaste que nunca hibas a aceptar o tener como pareja, las aceptas e incluso las abrazas tanto que cuando estas lejos de esa persona las extrañas y tu corazon las anela...que extrañio, doloroso, triste, alegre y hermoso es el amor...

Lunatica dijo...

Générique
Así es, es dífícil encontrar una persona que realmente sea la adecuada porque todos tenemos defectos y virtudes y debemos convivir con ellos diariamente. las relaciones humanas son difíciles en todos los ámbitos. Sólo hay que saber amar de verdad a la persona y saber ceder de ambas partes, sólo así uno realmente encuentra la persona adecuada para uno, sin necesidad de querer cambiarla... Besos!

Tinker Bell
Enamorarse es lo más lindo que existe, uno al estar con alguien enseguida proyecta toda su vida aunque a veces no salgan tan bien las cosas. Al menos hay que intentarlo. Besos!

Guada
Hola, bienvenida al blog, muchas gracias por comentar! Besos!

Pink
Hola bienvenida al blog tambien. Es verdad es un mundo muy complejo el del amor, pero es maravillosos entrar y doloroso salir. Besos!

Lu dijo...

Hola!!! Me encantó tu blog, y este posteo está muy bueno... El amor nos elige a nosotros, eso es así, jaja.

Besos!!

Lunatica dijo...

Hola Lucrecia! Muchas gracias por tu comentario. y bienvenida al blog. Besos!